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Los hombres influyentes de Guinea Ecuatorial utilizan las viviendas sociales para hacer negocios

Guinea Ecuatorial es el único país de África Central que cuenta con miles de viviendas sociales. Sin embargo, estas casas no están siendo ocupadas por quienes deberían. En un principio, la idea era otorgárselas a los ciudadanos más pobres del país, pero esto al final no ha sido así. Algunas personas afines al régimen de Malabo y otros empresarios con gran poder adquisitivo han convertido estas viviendas sociales en un verdadero negocio.

Enpige es la empresa nacional que se encarga de gestionar y distribuir estas viviendas a los ciudadanos más desfavorecidos de Guinea Ecuatorial. También es la que fija la entrada que deben anticipar aquellos que quieran hacerse con una de ellas: para las viviendas que no lleguen a los 10 millones FCFA hay que pagar 1.500.000 FCFA, mientras que para las que superan esta cuantía, son 2.500.000 FCFA.

Para conseguir la adjudicación de la casa hay que entregar un expediente de solicitud, ya que según la normativa solo aquellos que demuestren que tienen un trabajo y cobran una nómina al mes podrán optar a la vivienda.

La construcción de viviendas sociales y otras infraestructuras han dado mucho honor al régimen de Malabo, pero se constata que las verdaderas intenciones de esta decisión no tienen nada de nobles. En vez de beneficiar a los pobres, vemos desgraciadamente como los más ricos del país son los que se hacen con diez o veinte viviendas para después alquilarlas o venderlas a un precio superior al que las compraron. Además, muchas de estas personas viven en dos o tres de estas viviendas sociales debido a los cargos que ostentan, ejerciendo un abuso de poder extremo.

Construcciones de mala calidad a precios excesivos

Según el presidente, Teodoro Obiang Nguema, “el petróleo ha sido una suerte para Guinea Ecuatorial en vez de una desgracia como para otros países de África.” Algo que es cierto, pues las viviendas se construyeron con los ingresos obtenidos de la explotación del petróleo. No obstante, la mala calidad de los materiales utilizados por las empresas chinas que además han construido los inmuebles sin un riguroso control técnico preocupa bastante a los guineanos. Por estos motivos se prevé que las construcciones no durarán en pie mucho más tiempo. Varias de estas viviendas sociales que fueron edificadas hace menos de cinco años ya se encuentran en mal estado.

A pesar del poco tiempo que llevan construidas, presentan problemas provocados por la falta de ventilación, el deterioro de las cañerías y la mala instalación eléctrica. Los ciudadanos tienen muy claros los motivos que han causado los problemas de estas viviendas: “la corrupción es una lacra que ha ofrecido a Guinea Ecuatorial muchas obras sin calidad que han sido admiradas por los habitantes de países vecinos y de otras subregiones de África”.

La corrupción en Guinea Ecuatorial se practica a todos los niveles del aparato estatal. En este caso en concreto, las empresas se beneficiaban de estas obras porque los políticos les ofrecían a cambio un 10 o un 15% del presupuesto total si conseguían abaratar los costes. Por esta forma de actuar, tan ajena a los intereses de los ciudadanos, muchos consideran que el gobierno de Guinea Ecuatorial es más propio de un pueblo que de un país.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que el precio de estas viviendas no es precisamente asequible. Muchos pensaban que estos inmuebles beneficiarían a las familias porque los podrían ir pagando durante varias generaciones. Sin embargo, nada más lejos de la realidad porque además de caras, el pago de estas casas ha de hacerse en un corto periodo de tiempo. Al parecer estas construcciones están destinadas a aquellos que tienen un salario de al menos 125 mil FCFA o para el 0,5% de los habitantes que, aun teniendo escasos recursos en un país en el que la inflación es constante, consiguen hacerse con ellas.

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